La opinión publica data desde hace muchos siglos, pero ciertamente en las últimas décadas ha venido creando una serie de variantes que se adaptan a lo que diariamente se ve, no es cuestión de ver lo ya citado, es de comprender que tan amplia en parte puede ser la calidad opinativa de los seres humanos.
Los estudios sobre la comunicación de masas constatan
que los medios tienen efectos significativos en la sociedad, aunque apenas hay
un consenso sobre la naturaleza y alcance de tales efectos. El problema del
grado de influencia de la media en los individuos y en la sociedad ha tenido
diferentes respuestas.
La opinión pública es un fenómeno comunicativo y
psicosocial que depende del contexto histórico y sociocultural. Depende del
tipo de sociedad y de los intereses políticos del momento; al mismo tiempo que
es producto de varios factores: de la personalidad de los individuos, de los
estratos sociales, de la forma de gobierno, del sistema educativo imperante, de
la acción de los medios de comunicación, etc. El problema, por tanto, es
complejo; por esto ante cualquier modelo y criterios selectivos que se ofrezcan
para explicar el proceso de formación de la opinión pública habrá de tomarlos
con sentido crítico. Esto, por un lado; pero por otro, el análisis de la
opinión pública tiene que tomar en consideración como mínimo los tres elementos
que le dan forma:
Los
sujetos o individuos que opinan,
El
objeto o tema sobre el que se opina,
El
ámbito o contexto en el que se forma la opinión pública
Pero hay dos
formas o grados de presentar y definir la trilogía sujeto-objeto-contexto y,
por tanto, dos tipos de definiciones de la opinión pública:
Pueden ser las definiciones amplias y las definiciones
estrictas
En la
aproximación al estudio de la opinión pública hay que tener en cuenta también:
1) La constatación
de la existencia de unos fenómenos que son etiquetados como opinión pública.
2) El poder de la
opinión pública en la sociedad.
3) Los esfuerzos
por explicar y comprender la opinión desde distintos marcos teóricos e
ideológicos.
4) El carácter
interdisciplinar de sus estudios: las ciencias jurídico-políticas, la
sociología, la psicología social, la filosofía y las ciencias de la
comunicación.
Cada una de ellas tiene sus puntos de vista e
intereses propios. En 1957 P. F. Lazarsfeld (1969: 85-101 en Ferreres 2009: 9)
constataba la existencia de dos tradiciones o enfoques en el estudio de la
opinión pública a lo largo de la historia: la tradición clásica y la tradición
empírica, buscando establecer puntos de encuentro entre ambas corrientes Pretendiendo
todavía aproximarnos al concepto de opinión pública, podemos establecer con más
facilidad lo que no es la opinión pública: la opinión pública no es lo mismo
que la cultura, como tampoco el conjunto de los paradigmas de ideas, creencias
y valores que predominan en cada sociedad. La opinión pública se crea y se
mueve dentro de los límites de esos paradigmas. "Dentro de ellos, lo
individuos generan consensos y disensos, adaptaciones y desafíos, forman
imágenes y percepciones, refuerzan o contradicen las líneas de pensamiento que
impregnan cada época y las conectan, puntualmente, con cada tema específico que
adquiere relevancia pública y con cada comportamiento en el que aquellos se
manifiestan concretamente. La opinión pública como un tejido social que refleja
la cultura, los valores y las instituciones y que se propaga a través de los
múltiples canales de comunicación social, como los que presentaremos a continuacion.
Opinión pública y
espacio público
(Ferreres,2009) entiende por espacio público entendemos un ámbito de
nuestra vida social, en el que se puede construir algo así como opinión
pública. La entrada está fundamentalmente abierta a todos los ciudadanos. En
cada conversación en la que los individuos privados se reúnen como público se
constituye una porción de espacio público. (Los ciudadanos se comportan como
público, cuando se reúnen y conciertan libremente, sin presiones y con la
garantía de poder manifestar y publicar libremente su opinión, sobre las
oportunidades de actuar según intereses generales. En los casos de un público
amplio, esta comunicación requiere medios precisos de transferencia e
influencia: periódicos y revistas, radio y televisión son hoy tales medios del
espacio público.
Formación de la
opinión pública.
Walter Lippmann en su obra Opinión Pública trata de la
formación de un modelo de opinión pública dependiendo de los medios de
comunicación. Demostró que los medios informativos, esas ventanas abiertas al
inmenso mundo que queda más allá de nuestra experiencia directa, determinan los
mapas cognitivos que nos hacemos de él. La opinión pública, responde, no al entorno, al ambiente construido por los medios
informativos.
Los medios de información son, por tanto, una fuente
primaria, aunque no única, de las imágenes y de las ficciones que tenemos en
nuestras mentes y con las que se llega a formar opinión pública. Los medios en
la transmisión de información tienden a reducir la realidad a estereotipos. El
autor los especifica como ‘’Las imágenes que se hallan dentro de las cabezas de
los seres humanos, las imágenes de sí mismos, de los demás, de sus necesidades,
propósitos y relaciones son sus opiniones públicas ‘’. En otras palabras,
consiste en un mecanismo mental mediante el cual se asigna a cada una de las
realidades que percibimos en nuestro entorno una referencia, una imagen mental.
Son los medios de comunicación, convertidos en poderosas instituciones sociales
y socializadoras, los que crean y transmiten estos estereotipos.
Opinión publica y
la democracia
La base de la opinión pública es más cognitiva que
racional. Por un lado, es consecuencia de representaciones, esquemas mentales,
imágenes simbólicas que los individuos construyen en cuanto a la realidad.
Pero, por otro lado, estos esquemas cognitivos, en tanto fuentes de opiniones,
son en su mayoría una representación parcial.
La libertad de
opinión es un valor irrenunciable de las sociedades democráticas; es la
herencia del pensamiento ilustrado del siglo XVIII: pensar por cuenta propia y
opinar libremente, en libertad. Ahora bien, la libertad de opinión requiere
unas condiciones fundamentales, que se resumen en los siguientes principios: El principio de libertad de
pensamiento, el principio de libertad de expresión; y el principio de
libertad de organización o de asociación. Estos principios no van sueltos;
forman un ensamblaje indestructible. Efectivamente, como aclaran diferentes autores, (la libertad de pensamiento no es sólo la libertad de pensar en silencio,
en lo cerrado del alma, lo que nos plazca: presupone que el individuo puede
acceder libremente a todas las fuentes del pensamiento; presupone además que
cada uno sea libre de aceptar y controlar lo que encuentre escrito u oye decir,
y por lo tanto presupone, entre otras cosas, mundos abiertos, mundos
atravesables que nos permitan ir a verlos en persona.
Modelo de organizacion de agenda o agenda setting.
Por ultimo el modelo que ha explicado con más éxito los efectos
que producen los medios de masas y cuáles son sus relaciones con la opinión
pública ha sido la teoría de la agenda setting, que está enmarcada en los
estudios de los efectos a largo plazo. En dicha teoría se enfatiza el poder de
los medios de comunicación para atraer la atención hacia ciertos temas o
problemas y al mismo tiempo crear los marcos de interpretación de los
acontecimientos sociales. Los medios, informando sobre la realidad externa,
presentan al público una lista de los temas que serán objeto de la opinión
pública. Está claro que el enorme crecimiento y la expansión de las
instituciones mediáticas constituyen hoy en día un elemento determinante de la
sociedad contemporánea. Su principal objetivo es influir en la opinión pública.
El sociólogo Robert Park dio mucha importancia a la influencia señalizadora de
las noticias. Maxwell McCombs refuerza esta idea al afirmar que "las noticias
diarias nos avisan de los últimos acontecimientos y de los cambios en ese
entorno que queda más allá de nuestra experiencia inmediata. Pero las
informaciones de la prensa y la televisión, incluso las que viene tan apretadas
en un diario sensacionalista o en una web de Internet, hacen bastante más, en
realidad, que limitarse a señalar la existencia de hechos y asuntos
importantes. Los editores y directores informativos, con su selección día a día
y su despliegue de informaciones, dirigen nuestra atención e influyen en
nuestra percepción de cuáles son los temas más importantes del día. La selección de las noticias
más importantes dada al inicio de los informativos, la noticia o noticias que
aparecen en la primera página de los periódicos, el tamaño de los titulares, la
extensión de una noticia y el insistir en ella un día y otro día, apuntan hacia
la determinación de la importancia de los acontecimientos y ponerlos en el
centro de atención de la opinión pública. Son los medios lo que trazan las
pistas sobre la importancia de los temas de la agenda diaria. En cuanto al
público, éste recurre a esas pistas de relevancia para organizar y también
decidir cuáles son los temas más importantes que atraen su atención. De ahí que
la agenda de los medios de información se convierte en la agenda pública. En
otras palabras, los temas de preocupación más destacados se transforman en
temas de preocupación más importantes. Esta es la tesis central de la teoría de
la Agenda Setting.
En conclusion, todo es cuestión de adaptarse a los conocimientos paras saber
que la opinión publica contiene muchas extensiones dentro de la lengua y la comunicación
perse, debemos estar atentos por que se destaca en la política, pero puede ser
un tanto psicológica, la calidad asociativa nos brinda un espectacular y amplio
margen de saberes que fueron inundados de mucha filosofía y gramática durante
todo el texto, si no hay sociedad no hay opinión, pero sin opinión no hay
sociedad, así que el deber para ambos es sostenerse.
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